El impactante relato acerca de Lucía Pérez, la chica de 16 que fue bestialmente asesinada en Argentina - Fisura

lunes, 17 de octubre de 2016

El impactante relato acerca de Lucía Pérez, la chica de 16 que fue bestialmente asesinada en Argentina




En la web de Cosecha Roja la psicoanalista Miriam Maidana escribió un artículo maravilloso, doloroso, sobrecogedor, respecto de la muerte de Lucía Pérez, una chica de 16 años que fue brutalmente asesinada y violada. El caso ha llamado la atención de la prensa internacional por la crudeza de los testimonios que han aparecido en la prensa y por la maldita costumbre que tienen algunos infelices de violar y matar a las mujeres con una cuota de previa impunidad que da asco.
Tal como señala, por ejemplo, el medio 20 minutos, Los medios argentinos informan de que Lucía fue obligada a consumir cocaína y marihuana en exceso y de que, en ese estado de indefensión la sometieron a un brutal abuso por vía vaginal y anal, utilizando un objeto romo que podría ser un palo y provocándole lesiones internas por empalamiento. "Le introdujeron un objeto romo por vía anal que derivó en un reflejo vagal y en un paro cardiorrespiratorio. Fue una agresión sexual inhumana", afirmó la fiscal. "Es terrible, yo hace cuatro días que pasó el hecho, no duermo normalmente, soy mamá, soy mujer. He visto mil cosas durante mi carrera, pero nada como esto", manifestó Pérez en diálogo con radio Vorterix. "Hay una conjunción de hechos aberrantes, es la primera vez que en mi carrera veo algo así".
A continuación te dejo completa el artículo escrito por Miriam Maidana porque es algo que debes leer. No queremos más mujeres muertas. Nunca más, ninguna más. 

Lucía viva


A los 16 años hay adolescentes que aún no han debutado, y otras que ya están embarazadas de su tercer hijo, las hay delgadas y gordas, morochas y pelirrojas, estudiosas y analfabetas, soñadoras y concretas, con un techo y un lindo colchón o durmiendo en taperas, cartoneando o comprando en el shopping, militando o bailando reggaetón.
A los 16 años las chicas suelen tener sueños: casarse con algún/a ídolo/a o con alguien del colegio, no casarse jamás, viajar a Japón a dibujar comics, ir a Disney, tener la panza chata para usar bikini, comprarse una moto, tener una beca de algo, tener hijxs, no tener nunca hijxs, vivir solas, irse de vacaciones sin sus madres/padres.
A los 16 años las chicas suelen ser confiadas, sentir que el mundo es un lugar seguro, les gusta conocer personas, suelen desear ser más libres –siempre un poco más-, no quieren ser controladas, son superpoderosas, y pueden llorar toda la noche por un comentario de Facebook.
A los 16 años la vida es intensa: bailar, comer, no comer, tatuarse, perforarse, la música, el arte, la ropa, los cambios en el pelo, reir, llorar, cortarse, pasear, dormir, no dormir nunca, publicar fotos en Instagram, los cien grupos de wassap, el celular como parte del cuerpo, las paredes pintadas de la pieza, beber más de la cuenta, probar algunas sustancias, netflix, el maldito colegio, los adultos insoportables, pensar en la vejez como algo que sucede luego de los 25 años, odiar la “vejez”.
Lucía Perez tenía justo eso: 16 años. No sé de ella, no la conocí. Veo una foto donde sonríe, tiene un piercing, el pelo enmarañado, rastas, chaleco, buzo. Es muy linda y sonríe con ganas. No hay miedo en la foto. Es una adolescente que cursa el último año del secundario, hija de una familia trabajadora, que vive en Mar del Plata. Las rastas ¿serán porque escucha reggae? El piercing del labio,¿se lo habrá hecho algún amigo? ¿Le gustará lengua, historia o físico-química?
Releo: hablo de Lucía en presente. Y no lo está: el domingo 9 de octubre –el día que fusilaron al Che Guevara, el día que nacieron John Lennon y PJ Harvey- fue drogada, violada y asesinada por empalamiento. Ese mismo día en Rosario 100.000 mujeres –donde seguramente habría muchas chicas de su misma edad- debatían todo el día en talleres, eventos artísticos, marchaban, vivían.
Creo que no conocería el término “empalamiento” si no fuera por mi temprana lectura de Drácula, quien fuera apodado “el empalador” por cierta afición a empalar enemigos y dejarlos como trofeo en un bosque.
No es un término de la vida moderna, hasta que dos ¿hombres? matan a Lucía –con un dolor inimaginable, esto es seguro-, lavan el cadáver, la llevan a un centro médico y se “disculpan” con la excusa de la sobredosis. Parece que estos femicidas venden drogas, y sospecho que intentarán “atenuar” lo bestial de su acto bajo el mote de “adictos”.
Yo tengo una larga y extensa formación y experiencia en trabajo clínico con adolescentes y con adictos: lxs adolescentes suelen confiar a veces un poco más de lo debido, y ningún consumo justifica o “disculpa” delitos de crueldad tan extrema. Así como no cualquiera puede linchar a una persona hasta matarla, tampoco por el consumo de drogas una adolescente de 16 años es violada, sodomizada y empalada hasta la muerte. Una conducta tan regresiva, con tanta perversidad, habla de una sociedad donde el vale todo cada vez más tiene nada de freno: acá no hay ley, no hay salud, no hay lazo social. Tampoco aplicaría el término “animal”, ya que los animales matan para alimentarse, sobrevivir, escapar de amenazas: no aplica.
El mismo domingo que Lucía Perez pasó de la vida a la muerte, en Rosario reprimían a mujeres, adolescentes y jóvenes con balas y fuerza bruta. Los muros y los foros se llenaban de voces a favor y en contra: que las tetas al aire, que los graffitis, que cuan sucias son las mujeres cuando se juntan por miles, que si la iglesia, que la policía, en fin…puros “que”.
En la morgue de un hospital un cuerpo muerto ya no se llamaba Lucía, ni tenía presente: no terminaría el secundario, no tendría hijxs, no recorrería el mundo, no sonreiría más.
Hay algo que no estamos viendo, me parece.
Yo estoy muda: solo escribo.
A los 16 años me gustan las adolescentes despeinadas, sonrientes, con planes, con proyectos.
Vivas, ¿entienden?
Vivas.
por Miriam Maidana en Cosecha Roja


Nos gusta verte en #paginacero. Súmate a nuestro fanpage

No hay comentarios:

Publicar un comentario