Tal cual. El mismo Felipe Larraín que dijo que el problema de las AFP es “el aumento de la esperanza de vida” (Como si la solución fuera que debemos morir jóvenes y no buscar una solución económica a nivel país) ahora avisora, cual pitoniso, que van a desaparecer 120.000 puestos de trabajo si se pasa de un 10 a un 15% en las cotizaciones, con cargo al empleador, para que sea destinado a un fondo solidario.
Esto ocurrió en pleno foro del Instituto Chileno de Administración Racional de Empresas (Icare), según publica El Mercurio
“Cuando aumente el costo de contratación, hay una reducción en la contratación”, fue la afirmación que hizo el ex ministro de Hacienda de Sebastián Piñera, quien hoy se desempeña como director de Clapes UC.
Y agregó que este 5% adicional es un “impuesto al trabajo”, y que la carga tributaria aumentaría en unos 2.600 millones de dólares anuales, lo que se traduce en cerca de un punto del Producto Interno Bruto.
Por lo anterior, Larraín pidió que no se hicieran reformas “para la calle”.
La derecha bien sabe que el hambre puede más que el miedo y la política del terror siempre les ha rendido buenos frutos. Sin embargo, el actual sistema de pensiones es insostenible y si las empresas no son capaces de cortar un porcentaje marginal de sus ganancias, y el estado tampoco está dispuesto a hacerse cargo, el sistema de AFP no es más que una bomba de tiempo, a menos de que estén dispuestos a legalizar la Eutanasia en la tercera edad, considerando que el problema, para el ex ministro, se trata de un mero asunto de longevidad.
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