Para el Tribunal de Ovalle, la infidelidad de la mujer es causa para dejar en libertad a un femicida - Fisura

jueves, 7 de abril de 2016

Para el Tribunal de Ovalle, la infidelidad de la mujer es causa para dejar en libertad a un femicida



No miento cuando digo que el estado chileno es femicida. 

Cuando logras dimensionar que el poder judicial es uno de los 3 poderes del Estado que nos gobierna, entonces no nos queda más que asumir que estamos completamente perdidas en la administración de la violencia que se justifica hacia nosotras. Y eso es brutal.

El Tribunal de juicio Oral en lo Penal de la ciudad de Ovalle dejó en libertad vigilada intensiva a Marco Antonio Olmos Barraza a pesar de que este sujeto golpeó a su ex mujer y luego procedió a apuñalarla con unas tijeras de podar en la cara, el cuello, el hombro y el tórax. El desenlace de la historia pudo ser fatal y no lo fue gracias a que actuaron los pacos, los que tuvieron que dispararle al momento en el que entraron a la casa. Si no lo hubieran hecho, Karol Alexandra Pizarro Chacana hubiese pasado a engrosar las listas de femicidios y sus hijos estarían en poder del Sename.

En la sentencia se reveló el informe médico que dio el Hospital de Ovalle. En él, además de quedar explícito que las heridas fueron muy graves, se establece el “carácter necesariamente mortal de la fractura de cráneo y de la cortopenetrante en el tórax, que de no haber mediado socorros oportunos y eficaces, como lo fueron los auxilios de carabineros en el lugar de los hechos y luego la intervención médica y los tratamientos adecuados le hubieren causado la muerte a la víctima”.

Sin embargo, a pesar de lo anterior, el tribunal - que estuvo integrado por los jueces Cristián Alfonso (presidente), Victoria Gallardo y Claudio Weishaupt – consideraron que era una atenuante el hecho de que Olmos obró de esta forma en el momento en el que se enteró de que su mujer fue infiel. ¿Por qué?, pues porque el artículo 11 N° 5 del Código Penal dice lo siguiente: que son circunstancias atenuantes la de obrar por estímulos tan poderosos que naturalmente hayan producido arrebato y obcecación. y obviamente, la infidelidad cabe dentro de estos parámetros.

Ya que estamos en tiempos de reformas, sería buenísimo que se tomaran en consideración casos como el de Karol ya que resulta inconcebible que la ley no nos proteja en este sentido. Cualquier hombre se puede acoger a esta atenuante, señalando que nos trataron de asesinar por celos, o por cualquier razón que les causó un ¿arrebato? 

Es como para sentir que nos están agarrando pal hueveo. Que todas las campañas de concientización en contra de la violencia hacia la mujer no tienen sentido alguno. Que no son más que un saludo a la bandera y un gesto de buena crianza.

Y ojo, no estoy hablando sólo de femicidio. En cualquier caso resulta terrible que los celos sean una justificación posible para asesinar a cualquier persona. Pero en el caso de la violencia contra la mujer estas dinámicas son aún más graves ya que la administración de los cuerpos en la historia occidental ha estado en manos de los hombres. Desde ahí, lamentablemente, las mujeres nos encontramos en desventaja ya que gran cantidad de femicidios se dan bajo estas situaciones.

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